MOVILIDAD ELÉCTRICA: VIAJAR DE FORMA SUSTENTABLE

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Durante siglos, el ser humano se obsesionó por los viajes y la conquista de nuevos territorios. Grupos nómades supieron trasladarse desde Eurasia y poblar el continente americano mientras que otros se movieron en barcos y balsas para establecerse en territorios insulares. Por tierra, se usaron caballos y mulas que, con los siglos, fueron los encargados de llevar carruajes y otro tipo de vehículos.

La evolución constante de las sociedades llegó a parámetros impensados. A estos medios de transporte se sumaron (y reemplazaron) los trenes, automóviles y aviones. Pero toda esta nueva tecnología tuvo un precio muy alto: la polución y la degradación constante del medio ambiente. Para contrarrestar los efectos negativos, la evolución tecnológica también trajo una nueva alternativa para los medios de transporte: la movilidad eléctrica.

¿Qué es la movilidad eléctrica?
Vehículos eléctricos de BMW dirigidos a la movilidad urbana.

La movilidad eléctrica es aquella que utiliza e integra motores eléctricos para generar el movimiento o la locomoción. En la actualidad, se puede usar tanto para viajes más cortos y en medios más pequeños (bicicletas, scooters, motos, etc.) como para viajes largos y con carga pesada (con vehículos de transporte público eléctricos).

En una era en la cual la sustentabilidad forma parte de la agenda de gran parte del mundo, una de las principales ventajas de este tipo de movilidad es, sin duda, que no emite gases tóxicos. Por otro lado, como no necesitan motores de combustión, los vehículos eléctricos evitan la emisión de toneladas de gases de efecto invernadero.

En este sentido, los gobiernos de varios países firmaron tratados internacionales con el fin de generar políticas públicas que favorezcan la reducción de contaminantes y disminuyan las emisiones de carbono. Sin embargo, existen factores que aún representan áreas de oportunidad para la consolidación de la movilidad eléctrica, como alternativas viables y ecológicas para su adopción en masa en, por lo menos, todos los centros urbanos.

Ventajas
La movilidad eléctrica sustentable ya es parte del transporte público.

La no emisión de gases tóxicos mejora la calidad del aire y esto hace que disminuyan las enfermedades respiratorias, visuales y cardiovasculares. Además, logra reducir la contaminación auditiva y el costo de recargas, ya que los insumos eléctricos son más económicos que los combustibles fósiles.

Dado que esta tecnología evoluciona de forma permanente su nivel de eficiencia aumenta con la práctica y el uso en los camiones, aviones y botes eléctricos, lo cual podría marcar el inicio de la electrificación de toda la movilidad existente.

Por otra parte, dejar de usar sistemas de combustión interna reduce el número de piezas en el ensamblaje de estos medios de transporte eléctricos, las posibilidades de averías en sus mecanismos y los costos de mantenimiento. Una utopía sustentable, cada vez más accesible.

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